Tomates y la ansiedad de trabajar mal
Tomates
Mi amigo Agustín es un muy buen estudiante y es la persona más fan que conozco del método pomodoro. Hace pequeños bloques de 25 minutos de atención ininterrumpida para estudiar y hace muchos de esos bloques. Sin distracciones y con pausas bien ordenadas durante el día, pone muchas horas y las usa muy eficientemente. Su proyección es que va a terminar el año que viene la carrera de biología, habiéndole llevado la mitad de lo que estima el calendario académico.
La magia principal, me parece, es la concentración ininterrumpida. Dejar el celular de lado, no pensar en boludeces. Qué whatsapp te puede llegar tan importante que no puedas leer 25 minutos tarde.
Yo estudio en exactas, investigo en neurociencias y soy mucho menos eficaz con el tiempo de lo que me gustaría. Hace bastante que pienso en cómo hacer para estuidar y trabajar mejor, usar mejor mi tiempo. Me da mucha ansiedad usarlo mal y me gusta mucho ordenar y organizar el tiempo. Sería una buena combinación si efectivamente lo usara bien. Como están las cosas, es más que nada un generador de ansiedad.
Escribo esto desde un campo, hubo un nuevo lockdown en Buenos Aires y nos fuimos con Marco y Tomi a pasar 10 días alejados en una chacra que tiene un wifi bastante bueno. Algo parecido hicimos unos meses atrás. Teníamos que trabajar en esos días y los invité a que hagamos pomodoros al mismo tiempo. Bloques de 25 minutos, sin hablarnos, sin mirar el celular. Hacer 4 o 5 de esos por día genera muchísimo trabajo. Sorprende cuánto más se puede hacer en 3 bloques de atención que en 5 horas de trabajo peor organizado. Tomi estudia en MIT, Marco es guionista. Les sirvió mucho trabajar así, lo incorporaron a sus vidas y parece haber sido muy positivo.
Ese es un efecto que estuve viendo con varios de mis amigos: nos enseñamos cosas y nos mejoramos la vida un poquito el uno al otro. El efecto termina siendo muy positivo.
Hasta ahora mencioné el pomodoro, que es un buen ejemplo de poner en práctica el efecto de la atención sostenida. Las charlas que fuimos teniendo y cosas que fui leyendo me dieron un framework un poco más completo. Escribo una nota sobre estos temas principalmente para mí: escribir es pensar. También lo escribo porque es una charla que tuve varias veces, fui cambiando de opinión y, como veo que les sirvió a algunos amigos cercanos, tal vez le sirva a algunos amigos cercanos más. Si querés una guía bien hecha, podés buscarlo a Cal Newport, a James Clear o a alguno de esos. Yo estoy pensando mientras escribo. Si estás leyendo esto y trabajás bien, sos eficiente con tu tiempo y no tendés a trabajar en tareas que no son la más importante del momento, seguramente no tengas nada que aprender de esto. Parecería razonable de mi parte esperar a tener mi metodología de trabajo bien armada antes de escribir esto, pero creo que escribir esto me va a ayudar a llegar a ese punto antes. Cuando la tenga más clara, voy a tratar de resumir mis conclusiones.
Por qué yo podría escribir algo sobre esto? Bueno, el punto es que ahora es un tema que me importa y un tema sobre el que leo. Me importa es poco decir, es de mis principales fuentes de ansiedad de los últimos varios años. Lo quiero resolver. También creo que pienso las cosas de forma bastante nerd y estructurada. Lo más sano tal vez sería no concentrarse tanto y asumirlo como parte de la naturaleza humana, sin necesidad de tanta explicación. La última razón es que a mí me gustan los modelos matemáticos y entender algunas cosas de cómo funciona el cerebro. Entonces esto es introspección e investigación a la vez.
Lo que más me gustó de lo que leí del tema está en el libro de Cal Newport "Deep Work". Antes había leído sobre pomodoros y hábitos y atención y miedo a fracasar en las cosas que te parecen importantes. Todos son factores super importantes. Pero Deep Work fue el que más me gustó. Acá algo tentador es mezcarlo con todos los que hablan de Flow states, esos momentos donde te olvidás de vos y estás volcado a tu actividad, momentos super gratos que son los que más queremos conseguir al menos de nuestro trabajo y de nuestras pasiones. Ese momento para mí está asociado a estar haciendo algún trabajo que veo como significativo, en general cerca de las 2 de la mañana en mi compu. También es algo importante, pero no es exactamente a lo que voy.
Está bueno poder mantener la concentración
Estudio en la biblioteca de la facultad. Hay amigos, tengo unos ejercicios de matemática 3 adelante, los voy haciendo, cada tanto saludo a alguien, me llega un whatsapp, lo miro, respondo, abro twitter o instagram, pasan unos minutos, vuelvo a estudiar. Malísimo.
Algo que me gustó ver de research de atención es la idea de que no existe tanto el multitasking, es más parecido a cambiar muy rápido de una tarea a otra. No es 100% verdad, pero es una buena aproximación. Entrar en ritmo con un trabajo que estamos haciendo -especialmente si es difícil- lleva bastantes minutos de entrar en calor. Siempre los primeros minutos de una sesión de estudio son acordarse en qué estabas. Cuando cambiás el foco de atención, podés tardar como 20 minutos en volver al nivel de atención que tenías antes. Más si la nueva cosa es algo que te dejó pensando en ese otro tema (muy probable si fue una distracción elegida algorítmicamente para tener mucho engagement).
Otra cosa análoga al entrar en calor es la idea de que las buenas ideas están después de las malas. Si no tocás primero esas 5-6 ideas que son realmente malas, no llegás a esa séptima que es buena y con la que estás satisfecho.
Ahí mi primer pista de por qué funciona tan bien el método pomodoro. Si elegís de antemano fijar tu atención en algo por un tiempo, aunque sea poco tiempo, no cortás nunca el hilo de concentración. Y como los primeros minutos son para entrar en calor y el mejor trabajo suele empezar ya avanzada la sesión, estar concentrado ese primer rato cuenta mucho.
Empecé a hacer pomodoros para cualquier cosa. Para leer, para estudiar, para hacer ejercicio, para escribir en mi diario. Los hacía de tiempos variables, definidos antes de empezar "voy a estudiar 35 minutos". Y los hacía en cualquier momento. Tengo ganas de leer, 30 min, tengo ganas de estudiar, 25 min, tengo ganas de escribir en mi diario, 40 min. No fue un fracaso total. Hacía algunos de esos bloques la mayoría de los días. Pero no me sirvió demasiado. Eran cortos porque si me proponía estudiar 1 hora 20 sin mirar el celular, siempre encontraba una excusa para frenar antes. Era sólo cuando sentía ganas y era sobre cualquier tema, sin mucho orden.
3 horas es una cantidad super razonable de tiempo por día para dedicarse full full a la tarea específica del día. Es un montón de hecho. Sé que me hace sonar pajero, pero 3 horas de dedicación es probablemente un tope razonable de estudio o trabajo por un día.
Algo que noté de Agustín es que él recomendaba mucho hacer bloques de 25 minutos, pero en sus mejores días, él encontraba huecos de 2 horas y hacía 25 de trabajo / 5 de descanso. Le gustan los números 25 y 5 porque entran prolijamente en una hora si los hacés bien pegados. Pero claro, en el fondo es una sesión de 2 horas de full concentración con momentos de descanso prefijados. Cal Newport hace bloques de hora y media. Pero ahí hay otro buen insight. El entrar en calor y entrar con un tema que es complicado lleva más tiempo para aclimatarse. Probablemente los primeros 40 minutos no sean los mejores, pero después entres en un buen momento.
Eso es lo que a Agustín le pasaba con encadenar pomodoros y es lo que le pasa a Cal con hacer bloques de hora y media. Lo de los descansos en la mitad no molesta porque están prefijados. No tenés que estar durante la sesión de estudio negociando "Bueno, dos horas no voy a estar sin ir al baño/hacerme un café/buscar agua, por qué no ir ahora?". Esa es una batalla que no tiene sentido tener. Si está prefijado, no distrae. A Marco le funciona estar escuchando una entrevista y avanzar de a 5 minutos en los intervalos. A Bernardo le sirve cada 25 minutos decidir si tiene energía para hacer uno más o mirar un capítulo de su serie, Agustín se para y se arma un café1. Pueden ser cosas medio distractoras, pero si están bien contenidas en el tiempo no hacen daño.
No tengo capacidad de atención
Hace mucho que no veo una película en mi casa. Tengo Netflix y muchas veces me vi 4 capítulos seguidos de una serie. La última de la que estoy contento de haber hecho eso fue Fleabag. Pero por alguna razón pienso que "no tengo suficiente tiempo" para ver una película de casi 2 horas. Es un argumento que ni siquiera piensa mi vocecita interna en voz alta. Veo esa duración y me digo que no estoy para eso. Prefiero ver un capítulo de algo y después ver si quiero seguir o no.
Mi nivel de atención es muy malo, pero no creo que sea peor que el de la mayoría de la gente. Cal Newport se pone todos los días timers de 1 hora y media de atención y no tiene problema. A mí no me anda ese sistema.
Hay una temática en esto que estoy escribiendo que es: veo ejemplos de cosas que le sirven a la gente, trato de pensar por qué les sirven esas cosas y qué pequeños trucos nos podemos hacer para engañarnos. El autoengaño no es algo tan difícil.
La analogía con Netflix es tan obvia que probablemente haya una forma más linda de escribirlo. Pero la realidad es que estoy en mi 4to pomodoro seguido escribiendo esto. Nunca me hubiese puesto un timer de 1 hora 40. Pero ojo. Porque hay una conclusión errónea que podríamos sacar acá. Hacete un pomodoro que después te va a dar ganas de hacer el siguiente. Bueno, eso está bien en realidad. El hecho de tener que terminar después de un tiempo prefijado hace que probablemente termines en la mitad de lo que estabas haciendo, cosa que hace que sepas perfecto por dónde vas a empezar cuando arranque el próximo bloque de trabajo. La conclusión errónea sería sólo trabajar si se te da la gana cada vez que termina un bloque. Ya dijimos que vas entrando en trabajo de a poco y que es muy probable que en menos de 40min no llegues. Eventualmente me gustaría llegar a lo que hace Cal. Dos sesiones power de hora y media por día con trabajo menos intensivo y menos intelectual en el resto del día. Vi entrevistas con cómo trabajan muchos escritores y de varios escuché que se fijan dos momentos largos del día para trabajar sin ninguna distracción. Entre escritores parecería bastante popular hacer sesiones de 4 horas sin distracciones de ningún tipo.
Mi hermana está en el secundario y tiene pocas horas de clases virtuales por semana desde hace más de un año. Ella siempre fue buena alumna, pero ahora está más perdida, mirando bastante tiktok y atada a la inmediatez de esas plataformas. No me des la peli, dame la serie; no me des la serie, dame el youtube, no me des el youtube, dame el tiktok. Si tu producto necesita poco tiempo de atención seguido para ser consumido, es más fácil de consumir. No es necesariamente mas grato de consumir, pero sí es más fácil.
Mi hermana estaba un poco perdida en matemática del colegio. Nos juntamos a estudiar y trabajamos con pomodoros de 15 minutos. Es como esos momentos donde se nota lo largo que es un minuto, como cuando forzás contacto visual un minuto entero. Se siente largo en términos de que ella avanzó bastante en ese intervalito, pero corto en el sentido de que se sentía fácil de empezar y que te cortaba antes de haber cerrado una idea. Cal dice que si tenés la atención muy fraccionada vayas subiendo de a poco cuánto duran tus bloques. La duración no es tan importante como el hecho de estar con concentración plena una cantidad prefijada de tiempo.
Bueno, voy a ser eficiente pero con cosas que no valgan la pena
Acá es un lugar donde me trabo bastante. Uy, no hice ningún pomodoro todavía. Puedo juntar energía y mandarme con eso Importante que está en la lista o hacer algo menos importante y menos urgente. Una justificación que me doy es que es mejor seguir entrenando la atención y hacer cosas buenas, aunque sean menos urgentes. Siempre le gana a estar boludeando. Marco no compra eso. Me dice que es pura resistencia. Que cuando hay algo que sabés que es importante hacer, naturalmente encontramos excusas. Te justificás como sea evitar hacer eso que sabés que va a ser lo mejor para vos. Esas cosas son muy gratificantes cuando termina el día y las hiciste bien y ordenadamente. Más fuerte se siente lo feo de no haber hecho eso que vos definís como una de las cosas que más te deberían importar. Le creo a Marco, escribir un Blog en vez de trabajar en el paper es resistencia. Pero después de un par de pomodoros de algo liviano, por lo menos ya estoy en actitud de trabajo y hay menos fricción para romper.
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Agustín me corrige que su único café es en el desayuno. "Qué, si hago 12 pomodoros en un día me tomé 11 cafés??" ↩